En ocasiones, de noche, camino bajo una ventana encendida e imagino que es la tuya. Imagino que estás apoyada contra la pared, masturbándote y pensando en mi. Así es como imagino que piensas en mi, frotando tus manos contra tu cuerpo, tu sexo. Y yo me quedaría de pie, frente a la ventana, simplemente observando mientras aumenta el vaho y tu figura se diluye entre jadeos y movimientos rítmicos.
No me llames pervertido, porque no soy yo quien se toca en mi mente.
lunes, 26 de julio de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
Son las 12 y me llamas. La verdad es que no estoy de humor pero salgo y paro un taxi. "A la calle 15 con la 66 porfavor". Le susurro la dirección. Llamo y como siempre me haces esperar, junto a la puerta, hasta que me abres. ¿Recibirme con la lencería que te regalé por tu aniversario? Eso es una declaración de intenciones. ¿Y con el carmín rojo que tanto me gusta? A eso lo llamo yo noche salvaje. Quieres que entre, tus manos se cuelan en mi camisa e insisten.
Ahora lo recuerdo todo. Las lágrimas, los te odio y no vuelvas más, los reproches y las eternas discusiones. Creo que no entro, la verdad, mis piernas ya no reaccionan en ese sentido. "¿Te has enamorado jodido cabrón?". "Entra de una puta vez o no vuelvas más". Tú me has llamado, sabes que no pienso entrar. Cierra la puerta. Bajo las escaleras. Sale corriendo por el portal con una gabardina y mis zapatillas de deporte. Se agarra a mi brazo y caminamos. Yo no quiero hablar y tú tampoco.
"¿Ya?". "Disculpa?". Hemos llegado a mi portal. Subimos y entramos. La acuesto en mi cama, voy a la sala. Me trago una aspirina y vacío medio vaso de glenrothers. ¿Mañana?
Ahora lo recuerdo todo. Las lágrimas, los te odio y no vuelvas más, los reproches y las eternas discusiones. Creo que no entro, la verdad, mis piernas ya no reaccionan en ese sentido. "¿Te has enamorado jodido cabrón?". "Entra de una puta vez o no vuelvas más". Tú me has llamado, sabes que no pienso entrar. Cierra la puerta. Bajo las escaleras. Sale corriendo por el portal con una gabardina y mis zapatillas de deporte. Se agarra a mi brazo y caminamos. Yo no quiero hablar y tú tampoco.
"¿Ya?". "Disculpa?". Hemos llegado a mi portal. Subimos y entramos. La acuesto en mi cama, voy a la sala. Me trago una aspirina y vacío medio vaso de glenrothers. ¿Mañana?
jueves, 8 de abril de 2010
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