Cuanto más te conozco
más te olvido.
lunes, 26 de enero de 2009
viernes, 23 de enero de 2009
Dijeron que la oscuridad se lo había tragado, por completo, sin dejar ni pizca de rastro. No encontraron nada, ni un hueso, ni una mísera gota de sudor, absolutamente nada de nada, por eso dijeron lo de la oscuridad... Supersticiosos. Si la oscuridad existiera, al menos como un elemento dotado de razón o vida, no creo que lo engullera, mas bien lo habría repudiado. Lo oscuro pega con lo oscuro; él era demasiado bueno como para ser oscuro.
Cada mañana, Hal, se miraba en el espejo mientras orinaba, se rascaba la cabeza, iba a por su taza de café y se sentaba frente a la ventana. A su vez, cada mañana, Helen orinaba, contemplaba el grosor de sus cejas frente al espejo, ponía agua a calentar para hacerse un té y olvidaba bajar la persiana de su habitación mientras se sacaba el pijama.
Un día, Helen vio a Hal.
Un día, Helen vio a Hal.
miércoles, 21 de enero de 2009
sábado, 10 de enero de 2009
miércoles, 7 de enero de 2009
Televisión de plasma, piso céntrico y confortable, golf, tenis, una mujer guapa y elegante, un buen trabajo, un buen sueldo, días felices, seguros a todo riesgo, vacaciones pagadas, casa en la playa, viajes en primera, ropa a la última, vino de importación, caviar en navidades, filete los domingos, y los miércoles, hijos, escuelas privadas, universidades de prestigio, coches alemanes, barco con amarre, amantes, días soleados, sábanas de seda, servicio, lavabo de diseño, muebles Luis XVI, óperas, cenas con presidentes y vicepresidentes, salud, buen cuerpo, música, lecturas, velocidad, sueños hechos realidad, reloj suizo, sonrisa perfecta, y reconfortante, bancos, cuentas multinuméricas, tipos de interés reducidos, ganancias, reducciones fiscales, arte, tecnología, personalidades, café colombiano, diamantes sudafricanos, oro azteca.
martes, 6 de enero de 2009
sábado, 3 de enero de 2009
jueves, 1 de enero de 2009
Ya no pienso en tus manos, tus labios, tus piernas ni tus pechos. Ya no paso mis manos entre tu cabello, por tus brazos, tu cuello, tus pies, tus hombros, tu sexo. Ya no te imagino cuando me masturbo, tu cuerpo sudoroso, trémulo, lascivo, curvado, deseoso, tentador, ardiente. Ya no creo en el calor de tu cuerpo al penetrarte, mirándote a los ojos, rápido, lento, contra tus caderas, afrodisíaco. Ya no me contento con observarte, tus pasos, tus movimientos, tus actos, tus parpadeos, tus dedos. Ya no te deseo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
